Nadie disfruta un viaje si va haciendo cuentas mentales todo el tiempo. Así que hagamos las cuentas antes, con calma, y después sí a disfrutar. Este es el presupuesto real de un fin de semana en Melgar para una familia de seis personas.
🚗 1. Llegar hasta Melgar
Melgar está a unos 98 km de Bogotá, entre 2 y 3 horas por la vía Bogotá–Girardot. Los rubros son tres:
- Gasolina: ida y regreso en carro particular. Es el gasto más previsible.
- Peajes: hay varios en la ruta por Soacha, Silvania y Boquerón. Ten efectivo o el sistema electrónico al día.
- Parada en la carretera: obleas, achiras, fruta, jugo. Es opcional, pero seamos honestos: nadie se resiste.
🍞 2. La comida: aquí es donde se decide todo
Esta es la diferencia entre un viaje caro y un viaje sensato. Comparemos tres días para seis personas:
| Escenario | Qué implica | Resultado |
|---|---|---|
| Todo en restaurante | 3 desayunos, 3 almuerzos y 3 cenas afuera, para 6 personas | El rubro más grande del viaje, por encima del alojamiento |
| Todo en casa | Mercado completo y cocinar las 9 comidas | La opción más económica, pero te pierdes el tamal del pueblo |
| Mixto (el ganador) | Desayuno de tamal el sábado, un almuerzo típico afuera, el resto en casa | Ahorras muchísimo y aun así comes rico |
La cocina totalmente equipada de la casa es, en la práctica, el mayor ahorro del viaje. Un mercado para tres días alcanza y sobra para seis o siete personas, y si aprovechas la fruta de temporada y los puestos de la carretera, mejor. Todo el detalle está en nuestra guía de gastronomía tolimense, con lista de mercado incluida.

🏖 3. Los planes: gratis, baratos y caros
Gratis (o casi)
- Piscinas del condominio. Incluidas en la estadía. Ahí se va la mitad del fin de semana y nadie se queja.
- Caminar por las vías internas entre palmeras y zonas verdes.
- El parque de las fuentes danzantes de Melgar, especialmente en la noche.
- La plaza principal, el letrero de Melgar y la iglesia parroquial.
- Paseo de olla en la quebrada La Cajita (llevas la olla, la comida y el sancocho se hace ahí).
Costo medio
- Ciudad Reptilia, el parque ecológico. Media jornada, muy educativo para los niños.
- Pasadía en Cafam Melgar. Tarifa diferente para afiliados y no afiliados, y para menores. Ver nuestra guía de Cafam Melgar.
- Almuerzo típico en el pueblo: sancocho, lechona o tamal.
El gasto grande
- Piscilago. Es el plan más costoso del viaje, con tarifa distinta según afiliación a Colsubsidio. Vale la pena, pero hazlo un solo día y aprovecha el resto del fin de semana en las piscinas del condominio. Detalles en la guía de Piscilago.
🏨 4. El alojamiento
Aquí hay tres formas de hacerlo, y la diferencia es grande:
| Opción | Lo que pasa en la práctica |
|---|---|
| Hotel por habitación | Para 6 o 7 personas necesitas 2 o 3 habitaciones. Se multiplica el costo y la familia queda separada. |
| Casa por plataforma | Cómodo, pero pagas comisión de la plataforma y tarifa de limpieza encima del precio publicado. |
| Casa por reserva directa | Hablas con la propietaria, no hay comisiones y puedes negociar estadías largas o entre semana. Es lo que hacemos. |
En Casa Encanto de Melgar la tarifa cubre la casa completa: dos habitaciones, sofá cama doble en la sala, un baño, cocina equipada, patio con mesa y sillas, WiFi, TV por cable, toallas y sábanas incluidas, parqueadero privado y acceso a las piscinas del condominio. Sin cargos ocultos.
💰 Ocho formas de gastar menos sin que se note
- Viaja entre semana. Martes a jueves es más económico y hay menos gente.
- Reparte el carro con otra familia.
- Cocina el 70 % de las comidas. Es el ahorro más grande, por lejos.
- Compra el mercado en Bogotá, donde conoces los precios, y trae solo la fruta de allá.
- Un solo parque pago por fin de semana.
- Lleva hielo, agua y snacks. Comprar todo sobre la marcha sale caro.
- Aprovecha los planes gratis: quebrada, fuentes danzantes, plaza, piscinas del condominio.
- Reserva directo. Sin comisión de plataforma, y con posibilidad de tarifa especial por varias noches.

Lo que no se puede medir en pesos
Al final del fin de semana, lo que la gente recuerda no es cuánto costó la entrada al parque. Es a los niños en la piscina hasta que se les arrugan los dedos, el olor del asado en el patio, la conversación larga después del almuerzo y a los abuelos durmiendo la siesta con el ventilador puesto. Eso no tiene tarifa, y es exactamente para lo que existe esta casa.
